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sábado, 6 de octubre de 2012

Una Vision del Espacio Tiempo, por Alfonso del Rosario

Una Vision del Espacio Tiempo, por Alfonso del Rosario

Según Wikipedia, “El “espacio-tiempo” es la entidad geométrica en la cual se desarrollan todos los eventos físicos del Universo, estando de acuerdo con otras teorías, como la de la Relatividad de Einstein”. El nombre de espacio-tiempo, sigue diciendo Wikipedia, “alude a la necesidad de considerar de forma unificada, una localización geométrica en el tiempo y el espacio, ya que la diferencia entre componentes espaciales y temporales es relativa porque solo dependen según el estado de movimiento del observador.

 La expresión espacio-tiempo, viene a partir  del uso corriente, expresado a partir de la Teoría de la Relatividad de Einstein, que dice que …el tiempo y el espacio son relativos. Ambos, tiempo y espacio, están condicionados por el observador. Sigue diciendo esta teoría “que el espacio y el tiempo se combinan para formar lo que se denomina el espacio-tiempo”.

La Teoría de la Relatividad afirma que a mayor velocidad, más lento es el tiempo transcurrido entre el inicio y final de cualquier suceso o evento.

La ciencia esotérica, va más allá de esta definición científica, añadiendo que …  el Espacio es la Matriz del Universo donde nacen, crecen, se desarrollan y mueren, galaxias, soles, planetas y todos los  seres que los integran ….

Según la ciencia esotérica, al Espacio se le considera una Entidad que se expresa y manifiesta a través de innumerables planos, niveles y gradaciones de materia, teniendo la materia en cada una y en la totalidad de estas gradaciones, la capacidad de adaptación y armonización entre todos sus elementos básicos y constitutivos, dando como resultado la visión que en su conjunto observamos y entendemos como Universo o Cosmos, donde viven, evolucionan y se expresan innumerables tipos de conciencias conjuntamente con esta Vida Eterna o Entidad denominada Espacio.

Dada la sincronicidad del Universo y Su natural estado armónico, tanto en el espacio Macrocósmico, como en el espacio microcósmico, cualquier acontecimiento sea del tipo que sea, mental, emocional, físico, etc., desencadenan causas y efectos íntimamente relacionados entre sí, que repercuten en todos y en cada uno de los diferentes estados de la materia, secuenciados en intervalos o periodos, a los que el hombre los ha etiquetado como unidades de tiempo, para una mejor comprensión de su espacio-tiempo existencial y evolutivo, que como sabemos, está constituido por ciclos de segundos, minutos, horas, días y años.

Para hacernos una idea de la complejidad de la relación espacio-temporal que nos rodea, los Libros Sagrados de Oriente, nos dicen, que los Ciclos de Manifestación y Ocultación Universal, a los que el Hinduismo denomina Manvántaras y Pralayas, constituyen cada uno de ellos, un solo día en la Vida de Brahma, el Dios Supremo, correspondiéndose cada uno de estos días, a 4.320.000.000 años solares nuestros, unas medidas de tiempo que escapan a cualquier comprensión humana.

Ateniéndonos a estas consideraciones, nos podemos hacer una idea de que las coordenadas de espacio y tiempo, tienen unos valores y unas dimensiones diferentes, que varían según el estado y nivel evolutivo de la conciencia que experimenta cualquier acontecimiento dentro de su entorno sensitivo, existencial y evolutivo.

En este sentido, podemos hacer unas sencillas comparaciones si nos fijamos en los ciclos vitales de diferentes entidades y conciencias, como p.e., las de un átomo, un microbio, una polilla, un animal superior, el hombre o un Logos, en que los espacios-tiempos de cada uno de ellos son diferentes, debido a los también diferentes grados y ámbitos de percepción y de sensibilidad de cada unos de ellos.

La percepción del espacio y el tiempo, están por tanto condicionados, no sólo por el estado evolutivo de la conciencia que experimenta una sucesión encadenada de acontecimientos relacionados entre sí, sino también por el nivel o plano donde se sitúa y experimenta dicha conciencia, ya que las vibraciones energéticas y la velocidad de propagación con la que se desarrollan y tienen lugar determinadas experiencias o acontecimientos, no pueden tener las mismas magnitudes ni los mismos valores en un plano de tres dimensiones como es el físico, que las de cuatro dimensiones del plano astral, las cinco dimensiones del plano mental, las seis dimensiones del plano búdico o las siete dimensiones del plano atmico.

Es decir, los acontecimientos o sucesos se desarrollan con mayor rapidez y son más cortos en el tiempo (según lo describe la teoría de la relatividad), en la medida en que nos distanciamos del plano físico y nos trasladamos a planos más sutiles y estados de conciencia más vibrantes y expansivos del universo.

Una conciencia muy evolucionada y por tanto muy sensible y muy expansiva con posibilidades de consciencia en niveles muy sutiles de la realidad, puede ver y experimentar acontecimientos y vivencias de enormes proporciones y de muy larga duración en cuestión de sólo unos minutos, cuando por el contrario, para otra conciencia menos desarrollada, que esté experimentando acontecimientos en niveles de conciencia más próximos al plano físico, habrán transcurrido probablemente mucho más tiempo.

El Espacio-Tiempo, está condicionado por tanto por la Mente del Todo que está en Constante y Perpetuo Movimiento, siendo Su Vida la más exacta expresión de Su Eterna Actividad, siendo lo que entendemos nosotros como Muerte, Disolución, Cesación o Inactividad, como mejor nos guste llamarlo, sólo aparente y no real.

Si entendemos que la aparente ocultación y cesación de actividad o de reposo, es lo que se denomina un Pralaya Universal, un período de intenso y reparador sueño Divino, que Le sirve de balance y de recopilación de experiencias a Brahmá al finalizar la jornada de cada Día, debemos suponer que a esta Noche Universal, le sigue un nuevo y más deslumbrante y prometedor Día, con el nacimiento de un nuevo e inimaginable y más perfecto Manvántara.

Esta realidad probablemente la podamos entender mejor si le aplicamos el Principio Hermético de la Ley de Analogías y Correspondencias, que dice, que … “Como es Arriba es Abajo, como es Abajo es Arriba”…..  que aplicándolo a nuestros períodos de sueños, podemos observar la enorme y frenética actividad que tiene nuestra conciencia en estos estados de experimentación alejados del estado de vigilia cotidiano, muchos más lúcidos y enriquecedores, donde se repasan todos los acontecimientos pasados y se toman las correcciones y decisiones necesarias para futuras y similares actividades.

Luego, no se puede entender ni comprender, la no-existencia, la Nada, que el hombre en algunas ocasiones utiliza como argumento para explicar lo inexplicable, para tratar de comprender lo incomprensible, tratando de alcanzar los inaccesibles pensamientos del Creador, de Su forma de Crear y de Ser, algo que está fuera del alcance de cualquier ser humano.  

¿Cómo podríamos negar la existencia del Tiempo y de su inseparable identidad con el Espacio, que es el Todo, si son la misma cosa, la misma realidad?. No podemos comparar ni poner como modelos el tiempo y espacio humanos y llevarlos como patrones de identidad a espacios y tiempos que escapan a nuestra comprensión en los inabarcables espacios y tiempos del Universo, ya que la finita mente concreta del hombre no está capacitada para contemplar de alguna forma lo inconmensurable de la Mente Divina, sólo en alguna medida los Grandes Adeptos y miembros de la Jerarquía Planetaria se pueden aproximar a esta realidad al estar sus Vidas y Conciencias compartiendo unas más amplias y sutiles zonas del espacio, siendo sensibles por tanto a tiempos y espacios que podríamos definir como superpuestos y simultáneos, algo muy difícil de comprender y de entender.

Si admitimos que los distintos espacios intermoleculares de los planos, subplanos y niveles de materia del universo se interrelacionan e interpenetran todos entre sí, debemos de admitir también que los tiempos de cada uno de ellos, también se interpenetran en condiciones difíciles de entender, pero sí de admitir como algo coherente y lógico a esta inherente realidad.

Ante tanta complejidad, podríamos preguntarnos, ¿existe un Espacio-Tiempo Absoluto que engloba y contiene a todos los espacios-tiempos parciales o complementarios, que se desarrollan y se suceden tanto en un sistema de galaxias, como en cualquier sistema solar, en un planeta, en el mismo hombre, o en cualquier conciencia, sensible de apreciar su desarrollo en el entorno o medio donde evoluciona?.

Para la mayoría de nosotros el concepto del Tiempo y del Espacio, están muy condicionados por la cultura, creencias y hábitos ya trasnochados que en muchas ocasiones nos impiden estar en consonancia con los nuevos tiempos de la Era de Acuario, de gran apertura mental, condenando y negando aquello que no entendemos ni comprendemos, lo que de alguna forma, hace que estemos cerrando la puerta hacia una nueva visión de la realidad del Universo y a la contestación a muchas de las interrogantes que intrigan a nuestro Yo más profundo.

Debemos de estar muy atentos, para hacer los cambios necesarios en nuestra forma de pensar y de enfocar estos aspectos tan trascendentes de la realidad, a través de una gran dosis de introspección y de sincero autoanálisis, evadiéndonos de conceptos e ideas ya caducas que aunque en algún momento nos hayan sido utilidad, en los momentos actuales ya no nos sirven para comprender en alguna medida la idea o concepto del Espacio o Dios, ya que siendo Dios, Vida y Actividad, lo que denominamos nuestro tiempo, está muy lejos de ser igual a otros espacios y tiempos, sean de la índole que sean, aunque en su conjunto todos los espacios y tiempos, forman parte de Su Ser y de Su Tiempo, ya que el Suyo, el Tiempo Divino, es un “continum” de infinita actividad que no ha tenido principio ni tendrá final.  


27.09.2012

GHB - Información difundida por http://hermandadblanca.org/ 

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